Breve introducción

Lady Ada Augusta Byron
Seguramente el apellido de esta señorita les “sonará” de algo; porque efectivamente, Ada Augusta Byron, también llamada Lady Lovelace, nació en Londres el 10 de diciembre de 1815, y fue la hija del famoso poeta Lord Byron. Su madre, Anabella Isabel Milbanke, no admiraba demasiado los encantos bohemios y excéntricos de su marido, y se separó de él solo cinco semanas después de dar a luz a Ada. La señora Milbanke quiso que su hija estuviese bien instruida en el área de las ciencias, alejándola lo más posible de la temida poesía. Sin embargo los genes poéticos y creativos de Ada echaron raíces incluso en el ámbito de las ciencias. La joven quiso ser Matemática y Metafísica, y así, a los 17 años, comenzó sus estudios de Matemáticas, estudios cuya comprensión siempre estuvo ligada a la capacidad de Ada para imaginar metáforas que describiesen las fórmulas y teorías matemáticas.

De cuando Ada se encuentra con Babbage
En noviembre de 1834, Ada asiste a una cena en la que escucha y se interesa por las ideas del matemático Charles Babbage, que en ese entonces trabajaba en el proyecto de una máquina calculadora: la máquina analítica. Lady Lovelace fue una de las pocas personas que creyó que la máquina analítica podía hacerse realidad, e incluso superar con creces las funciones para las que Babbage la había diseñado. Años más tarde, Ada, que ya estaba casada y tenía tres hijos, tradujo el proyecto de Babbage al inglés, y le sugirió al propio autor que ella podría agregar unas notas a este proyecto. Resultó ser que estas “notas” eran tres veces más largas que el artículo original, y añadían un concepto que convirtió a esta mujer del siglo XIX en la primera “programadora”.

Las predicciones de Ada sobre la Máquina Analítica
En el artículo que Ada finalmente publicó en 1843 (“Sketch of the Analytical Engine”) incluyó sus predicciones de que esta máquina analítica no sólo podía usarse para uso científico, sino también para componer música compleja, producir gráficos, etc. Ada sugería que el usuario de la máquina podía programarla para el uso que quisiera darle. Así describió lo que nosotros ahora llamamos un "bucle" y una "subrutina".
Las ideas de Lady Lovelace fueron extendidas un siglo más tarde por el matemático británico Alan M. Turing en 1937 y por John von Neumann en 1946, ambos fundamentales en el desarrollo de la moderna computadora electrónica digital.
En la década de los 80 el Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América desarrolló un lenguaje de programación en honor a la condesa, al cual nombró ADA.
Hoy, muchos proyectos que pretenden difundir información sobre la aportación de las mujeres a la historia de la ciencia y la informática, llevan el nombre de esta pionera informática, como por ejemplo el Ada Project.